La mayoría de los consumidores en España tiene contratada una tarifa de último recurso (TUR), por la que el precio de la electricidad es el mismo en cualquier momento del día. No obstante, existe otra opción que puede ser interesante para algunas personas: la tarifa con discriminación horaria, que establece diferentes importes en función de la hora en la que se realice el consumo eléctrico.
Creada para reemplazar a la nocturna, esta tarifa divide el día en dos períodos:
- Período Punta: de 12h a 22h en invierno y de 13h a 23h en verano, es decir un total de 10h al día. El sobrecoste sobre la tarifa base es de aproximadamente un 20%.
- Período Valle: de 22h a 12h en invierno y de 23h a 13h en verano, en total 14h al día. El ahorro sobre la tarifa base es de aproximadamente un 47%.
Ventajas e inconvenientes
Este tipo de tarifa es ideal para las familias que utilizan los electrodomésticos y la calefacción eléctrica por la noche o a primera hora de la mañana, pues el gasto se reduce de manera considerable. Además, una vez contratada, si al usuario no le convence la nueva tarifa, puede volver al sistema de tarificación anterior.
Sin embargo, la tarifa de discriminación horaria tiene como desventaja el alto precio de la luz en las horas centrales del día, cuando el consumo eléctrico suele ser mayor, ya que realizamos mayor uso del horno, microondas, etc. para preparar la comida.
Desde luego no es una tarifa conveniente para hogares en los que varios de sus miembros permanecen en casa en el horario central del día, pues por lo general, harán uso de algún electrodoméstico.
En cualquier caso, si decides optar por esta opción, ten presente que la ley establece que no te puedan cobrar por un cambio de tarifa.
